Jueves, 30 de enero de 2003 ARCHIVO   CARTAS AL DIRECTOR   VÍNCULOS

La policía registra la casa de un publicista en busca de un alijo de neuronas

El creativo fue denunciado por un «posible uso fraudulento de inteligencia en sus anuncios publicitarios»

La policía registró ayer la casa de Jesús Martínez Góngora, creativo publicitario independiente, tras una denuncia interpuesta por el Consejo Autorregulador de Publicidad Unificada (CAPU), que sospecha que el detenido pudo haber hecho uso de la inteligencia en la elaboración de sus anuncios, algo expresamente prohibido en el código deontológico de este colectivo.

MIGUEL HERNÁNDEZ | Madrid


Imagen de una de las creatividades de las que el detenido se mofó en repetidas ocasiones.
El pasado lunes, Antena 3 emitió en horario de máxima audiencia un anuncio comercial que incumplía con varias disposiciones de CAPU, motivo que obligó a este organismo a presentar una denuncia ante el juzgado de primera instancia de Madrid solicitando la retirada inmediata del comercial y detención del creativo responsable por «el más que probable uso de neuronas en el ejercicio de su trabajo», una práctica expresamente prohibida por el código ético de este colectivo.

Los expertos de CAPU fueron alertados por el hecho de que el guión del anuncio dirigido por Jesús Martínez Góngora había sido escrito íntegramente en español, y el producto que vendía tenía un nombre perfectamente reconocible este lenguaje. Además, el argumento del comercial era exclusivamente informativo e incluía elevadas dosis de ingenio, lo que según estos expertos hacía de este trabajo «un material reaccionario, subversivo, vergonzosamente honesto y peligrosamente inteligente».

Éstos y otros motivos llevaron a la acusación a sospechar de un elevado cociente intelectual en la persona de Martínez Góngora y a pedir a varios peritos publicitarios que localizaran en el trabajo de este creativo síntomas inequívocos de que estaba haciendo un uso fraudulento de neuronas, práctica expresamente prohibida por el código ético del colectivo publicitario.

«Martínez Góngora podría haberse limitado a seguir el código deontológico de la publicidad y grabar, por ejemplo, a dos modelos descerebrados comportándose como frívolos y anunciando en inglés una colonia que se llama Don’t Imitate. Estupidate», explica Jorge Peláez, presidente de la Asociación Nacional de Publicidad Creativa (ANAPUCRE). «Pero no. Él se creyó más listo que nadie e hizo un ingenioso e inteligente anuncio de Colonia Pérez. Ahora tiene que pagar por su inconsciencia».

Material subversivo
La policía entró el pasado lunes en casa de Martínez Góngora y se incautó de «material subversivo» de diversa índole: «Encontramos libros, demasiados, pero lo que más nos hizo sospechar es que no tenía televisor. Ni siquiera un todoterreno 4x4 aparcado en el garaje del inmueble», explica el inspector encargado del operativo policial, que ha preferido mantener el anonimato.

El creativo se enfrenta ahora a una multa de hasta 3 millones de euros y a una pena de entre 10 y 15 años de prisión «por la alarma social y el riesgo de inteligencia compartida» que su trabajo podría haber provocado en la sociedad. Además, si el juez falla a favor de la acusación, la cadena de televisión que emitió el anuncio de Martínez Góngora tendrá que indemnizar a las familias afectadas y emitir en compensación varios capítulos de Gran Hermano, Tómbola y hasta 300 informativos de Sáenz de Buruaga.

«¿Adónde vamos a ir a parar?», se preguntaba ayer Oriol Sisa i Bordiú, presidente de la Asociación Catalana de Publicidad Creativa (ACAPUCRE),«¿Qué sociedad queremos para nuestros hijos, si nos dedicamos a bombardearlos con anuncios inteligentes? ¿Qué es un anuncio inteligente?».

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